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La evasión fiscal es un fenómeno que erosiona los ingresos del Estado y deteriora la estructura social y económica de los paÃses, vulnerando la legitimidad de los gobiernos. Existen diversas causas que promueven la evasión del pago de las obligaciones tributarias por parte de los ciudadanos, entre estas: resalta la carencia de conciencia tributaria, un sistema poco transparente y una pobre penalización por el incumplimiento de los pagos. La conciencia tributaria se refiere a la ausencia en la sociedad del sentido de cooperación de los individuos con el Estado.
Para tener la sociedad que queremos, debemos contribuir con los fondos necesarios a fin de que el Estado pueda cumplir con la prestación de los servicios públicos de forma eficiente. Otro aspecto importante a resaltar es la necesidad de priorizar el bienestar social sobre el individual, para lo cual la misma sociedad debe señalar al evasor como un antisocial ya que su modo de acción perjudica al resto de sus conciudadanos. Sin embargo, esta no es la conducta usual, por el contrario, a menudo el evasor es visto como una persona hábil y en consecuencia es tomado como un ejemplo a seguir, mientras que aquel que responsablemente cumple con sus obligaciones, es señalado como un individuo débil.
Es preciso enseñar al ciudadano su rol dentro del Estado, haciendo énfasis en que él debe contribuir al sostenimiento de la sociedad a través del cumplimiento de sus obligaciones tributarias. En este sentido, se necesita un adecuado nivel de educación en la población para que se comprenda la razón de ser de los impuestos, que no es más que el precio que los ciudadanos deben pagar para vivir en sociedad. No obstante, no todos son deberes hacia los contribuyentes. En la medida qué éstos se comportan como ciudadanos responsables, que cumplen con sus obligaciones tributarias, tiene el derecho de exigir a las autoridades que trabajen por las comunidades, como es el caso del mantenimiento eficaz de las estructuras, organismos y dependencias que están a la orden del bienestar colectivo; la preservación de las arterias viales; el mantenimiento y mejoramiento de los servicios públicos; el mantenimiento del ornato de las ciudades y pueblos; el funcionamiento de los jueces de paz, entre otras muchas obligaciones que tiene el Estado y Municipios como consecuencia del pago oportuno y responsable de los tributos por parte de los ciudadanos. |